| Carlos
Custer es un genuino intérprete del sindicalismo argentino
en su vertiente católica fundada en la CLAT. Habla casi cinco
idiomas, es graduado en Ciencias del Trabajo en Bruselas, ex Diputado
Nacional, Secretario General de la "Confederación Mundial
del Trabajo" sucediendo al mismísimo Lech Walesa.
Más
de cuatro hojas de apretado curriculum dan cuenta de los numerosos
congresos, responsabilidades y lugares que ocupó este quilmeño
que trabaja desde los 14 años luego de perder a su padre
a los 3 años. Recuerda a su madre ("maestra jubilada
que con la viudez retomó las clases que había comenzado,
en Quilmes, en 1918")
Un
hombre -casado desde hace 38 años con Gloria Maillea, 6 hijos,
3 nietos- con compromiso social y coherente en su raíz cristiana
forjada junto a Mons. Jorge Novak. Además un "fanático
y comprometido hincha de Quilmes", de buen comer ("sobre
todo si de asados se trata"), disfruta de la familia y sus
amigos. Pero su ronca voz suena irritada cuando vislumbra injusticias
o habla de exclusiones sociales.
Admira
a Juan Pablo II por "su grandeza humana, su liderazgo espiritual,
su sensibilidad por la Justicia Social y el desarrollo de los pueblos"
y está convencido de la importancia de las relaciones ecuménicas.
El
Embajador Carlos Custer al asiumir la representación diplomática
ejercía como Secretario de Acción Internacional de
ATE, miembro del Consejo Internacional de la CTA, Delegado argentino
al "FORO Consultivo Económico y Social" del MERCOSUR
y Miembro del "Pontificio Consejo de Justicia y Paz" y
del CARI. Dentro de poco estará representando a la Argentina
ante Juan Pablo II.
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